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FASFE presenta su informe sobre la Final de la Copa del Rey 2026

En la tarde de hoy, FASFE ha remitido a la Real Federación Española de Fútbol, al Consejo Superior de Deportes, a la Comisión Antiviolencia y a la Oficina Nacional de Deporte de la Policía Nacional un informe sobre las incidencias registradas durante la Final de la Copa del Rey 2026, disputada en el Estadio de La Cartuja de Sevilla, en el que analiza los graves problemas organizativos, de seguridad, accesibilidad y atención que padecieron las aficiones de la Real Sociedad y del Atlético de Madrid desplazadas a la final.

El documento, basado en 63 testimonios de aficionados de Atlético de Madrid y Real Sociedad, así como en material gráfico y documentación pública, concluye que las deficiencias observadas no fueron episodios aislados, sino fallos conectados entre sí que afectaron de forma directa a la experiencia del público y al normal desarrollo del evento.

Entre las situaciones descritas figuran colas prolongadas en accesos, embudos humanos, señalización insuficiente, problemas de cobertura móvil que dificultaron el uso de entradas digitales, fan zones saturadas, escasez de agua, itinerarios peatonales deficientes y una salida del recinto especialmente compleja en materia de movilidad.

El informe subraya además graves carencias en la atención a personas con movilidad reducida, incluyendo problemas de visibilidad, recorridos inadecuados y ausencia de información clara sobre protocolos de evacuación.

Más allá de cada incidencia concreta es relevante el carácter acumulativo de todos estos factores, al producir simultáneamente un deterioro del servicio y un aumento del riesgo operativo.

Aspecto de una de las zonas para espectadores con movilidad reducida

Uno de los ejes centrales del informe es la comparación entre lo sucedido en Sevilla y los principios establecidos por el Convenio del Consejo de Europa de Saint-Denis, ratificado por España, que fija un modelo moderno de organización de acontecimientos deportivos basado en tres pilares inseparables: la seguridad, la protección y el servicio al espectador.

Este enfoque supera modelos centrados únicamente en el control policial y exige que los grandes eventos deportivos sean, además de seguros, accesibles, acogedores, bien planificados y orientados al público.

Las incidencias detectadas durante la final presentan indicios claros de alejamiento respecto a ese estándar europeo. Fan zones colapsadas, accesos confusos, sistemas digitales sin respaldo operativo, recorridos inseguros o dispositivos PMR ineficaces no son únicamente errores logísticos: reflejan una falta de aplicación práctica del modelo integrado que exige el Convenio de Saint-Denis.

El informe también invita a comparar esta realidad con el modelo implantado en las finales organizadas por UEFA durante los últimos años, donde la participación estructurada de los aficionados forma parte del propio diseño del evento.

En ese marco, Football Supporters Europe (FSE), la red de hinchas europeos de la que es miembro FASFE, reconocida a nivel continental como interlocutor representativo de la afición, participa habitualmente en procesos previos de consulta, coordinación operativa, información al público y evaluación posterior de las finales europeas.

Ese sistema permite incorporar con antelación cuestiones esenciales como:

  • Movilidad real de los desplazados.
  • Señalización y rutas comprensibles.
  • Necesidades de colectivos específicos.
  • Experiencia de acceso y salida.
  • Funcionamiento de fan zones.
  • Comunicación útil y multicanal con el público visitante.
  • Identificación temprana de riesgos operativos.

El contraste es evidente: mientras en el entorno UEFA la afición organizada forma parte de la solución, en España su participación sigue siendo limitada o puntual en eventos de máxima dimensión.

Aglomeración en uno de los accesos a La Cartuja

Integrar a las organizaciones de aficionados no responde a una cuestión simbólica, sino operativa. Quienes viajan, usan transportes públicos, acceden al estadio, ocupan fan zones y viven la experiencia completa detectan con facilidad problemas que a menudo no aparecen en los despachos: recorridos imposibles, tiempos irreales, barreras de accesibilidad, puntos de saturación o carencias informativas. Por ello, el modelo europeo más avanzado entiende la participación del aficionado como una herramienta de prevención, mejora del servicio y reducción de conflictos.

El informe plantea diversas propuestas inmediatas y estructurales, entre ellas una investigación técnica independiente, auditorías de accesibilidad, mejora de accesos y movilidad, canales eficaces de reclamación y, especialmente, la creación de una mesa estable de diálogo con organizaciones representativas de aficionados para la planificación de futuras finales. Ese planteamiento apunta en una dirección clara: avanzar desde un modelo reactivo hacia otro participativo, preventivo y homologable a los estándares europeos.

La Final de Copa 2026 debe entenderse, según FASFE, como una oportunidad para corregir inercias y modernizar la organización de los grandes eventos del fútbol español, algo más importante si cabe ante el desafío que supone ser sede del Mundial 2030.

Aplicar plenamente el espíritu del Convenio de Saint-Denis significa asumir que la seguridad no se opone al servicio, que la accesibilidad no es un añadido y que la afición no debe ser un elemento pasivo, sino parte interesada en el éxito del acontecimiento. Las finales españolas tienen margen para avanzar. El camino ya existe en Europa. La cuestión ahora es recorrerlo. El primer reto: la final de Copa del Rey 2027 debe empezar a planificarse siguiendo el enfoque adecuado desde ya mismo.

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